Víctor/El Universalviernes, 13 de junio de 2008
Nuestra bandera está entre las 10 más bonitas del mundo
Víctor/El Universalmiércoles, 11 de junio de 2008
Obligan a Magnichartes a dejar aviones en tierra
Con el fin de garantizar la seguridad de los usuarios del transporte aéreo, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) suspendió las operaciones de la empresa Magnicharters.Como parte de las verificaciones de rutina que lleva a cabo la DGAC a todas las líneas aéreas, durante las últimas dos semanas Magnicharters fue objeto de verificación por parte de 18 inspectores aeronáuticos, encontrándose un número importante de anomalías en el mantenimiento de las aeronaves de la empresa así como en el área de capacitación de personal.
Adicionalmente, se detectó una situación financiera difícil en la empresa, lo que dificulta sus posibilidades para mantener una operación sana y sustentable.
La SCT otorgó a la empresa un plazo de hasta 90 días naturales para resolver los problemas detectados, como condición indispensable para que é
sta pueda volver a prestar servicios.Magnicharters opera una flota de cinco aeronaves tipo Boeing 737 con una edad promedio de 23 años y vuela rutas dentro del territorio nacional a 13 ciudades: Distrito Federal, Monterrey, Guadalajara, Mérida, Cancún, Huatulco, Puerto Vallarta, Zihuatanejo, San José del Cabo, Guanajuato (Bajío), Manzanillo, Acapulco y Mazatlán.
Este martes 10 de junio la empresa sólo operó cuatro vuelos, mismos que ya llegaron a su destino por lo que hoy no se afectaron pasajeros por la notificación de suspensión a la empresa, misma que deberá responder a los usuarios que compraron boletos. Los usuarios serán apoyados por la Procuraduría Federal del Consumidor, con quien la SCT ha mantenido contacto.
Cabe recordar que el 14 de septiembre del año 2007, un avión de esta empresa, con la matrícula XA-MAC, tuvo un percance en el aeropuerto de Guadalajara, ya que el tren de aterrizaje no bajó, por lo que el avión aterrizó sobre la panza del fuselaje. No hubo víctimas mortales pero sí algunos heridos y sobre todo mucha pánico.
El Gobernador de Jalisco debe disculpasre
La disculpa por escrito le fue pedida al Gobernador ya que, a decir de Álvarez Cibrián, cuando Emilio González nos mentó la madre a los que nos oponemos a que el dinero de nuestros impuestos se esté , no lo hizo a título personal, sino en un discurso oficial en su calidad de Gobernador.
Recordemos que las palabras textuales del gobernador en ese entonces fueron: "digan lo que quieran, digan lo que quieran. Perdón señor cardenal (Juan Sandoval), ¡Chinguen a su madre!"
Pero fiel a su estilo, Emilio González dijo que él ya se disculpó, que no necesita que le digan cómo afrontar sus errores y que no tiene más palabras para la recomendación de la CEDHJ.
martes, 10 de junio de 2008
Reforma energética o pago de favores
Pero sobre todo, que el proceso que se siga sea transparente y apoyado con argumentos coherentes y no con una dotación d buenas intenciones y promesas populistas.
miércoles, 14 de mayo de 2008
Para comprender mejor la cultura de Ejecutivo jalisciense
Es importante señalar que no se trata de una payasada, el hecho de que este material didáctico haya sido la base de la formación del Ejecutivo de Jalisco, no quiere decir que se trate de material lascivo.
Si están interesados en el tema de la picardía mexicana -ya ven que hasta en gobernadores los puede convertir- pues les sugiero estudiar un poco a ese mexicano recopilador de nuestra cultura popular, me refiero al señor Armando Jiménez, a quien les presento en este otro video.
Recalco, no es payasada. El libro existe y lo encuentran en Gandhi.
martes, 13 de mayo de 2008
Iniciativa petrolera de Calderón viola la Constitución: Cuauhtémoc Cárdenas
El Universal/Víctor Sociología y CotidianidadLas iniciativas en materia petrolera del presidente Felipe Calderón, alientan y revelan que se está dispuesto a permitir la violación de la Constitución, aseguró Cuauhtémoc Cárdenas.
El constitucionalista y maestro emérito de la UNAM, Raúl Carrancá y Rivas advirtió que por el sólo hecho de haber enviado las cinco iniciativas de reforma energética, el presidente de lMéxico, Felipe Calderón, podría ser objeto de demanda de juicio político.
Por su parte, el doctor en Derecho y ex consejero del IFE, Jaime Cárdenas, advirtió que también se debe exigir a varios diputados y senadores excusarse de participar en la discusión y eventual votación de las iniciativas presidenciales en materia petrolera.jueves, 8 de mayo de 2008
Los antecedentes del petróleo
martes, 6 de mayo de 2008
A, B, C, del gobierno en Jalisco
¡Por fin! La solución ha llegado.Gobernador de talla internacional
Señores, señoras, en Jalisco tenemos un representante que se esfuerza en ser cosmopolita pero nosotros, ingratos que somos no lo vemos y lo acusamos injustamente. Vean si no...
martes, 29 de abril de 2008
El ingenio ante la estupidez
"Las penas con pan son menos" dice el dicho, pero con risas son, indiscutiblemente, mejores.
Para quienes no tienen la dicha (sic) de vivir gobernados por un ebrio lengua larga, pues les comparto estas muestras de que en Jalisco vivimos contentos: no cualquiera tiene la bendición (cardenalicia, léase Juan Sandoval) de tener como gobernante a un payaso, bufón y teporocho que nada le pide a "La Chupitos".
viernes, 25 de abril de 2008
Del me vale madre al Estado laico
Lo que nos faltaba... un ebrio en la gubernatura
lunes, 21 de abril de 2008
Para los que critican al "Peje"

Todos los medios y comentaristas se han dedicado a hablar de un secuestro pero hasta donde entiendo esto no es más que un lenguaje inexacto y tendencioso utilizado para influir en la percepción de la gente.
Si nos remitimos al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), nos dice que secuestrar es:
1. tr. Retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines.
2. tr. Tomar por las armas el mando de un vehículo, ya sea un avión, un barco, etc., reteniendo a la tripulación y pasaje, a fin de exigir como rescate una suma de dinero o la concesión de ciertas reivindicaciones.
3. tr. Depositar judicial o gubernativamente una alhaja en poder de un tercero hasta que se decida a quién pertenece.
4. tr. Embargar judicialmente.
5. tr. Impedir, por orden judicial, la distribución y venta de una publicación.
Hasta donde sé, nada de esto ha sucedido en las cámaras de senadores y diputados, en todo caso se debería hablar de una protesta en la cual se toman lan tribunan de los congresos.
Quiero aclarar que, como estudioso de lo social, me llama poderosamente la atención la virulencia con que los poderes fácticos han reaccionado a la exigencia de un debate serio sobre la reforma energética. Por favor, no nos hagamos, ¿es acaso que tu que lees esto confías seriamente en tu "representante" en el Poder Legislativo?
Quiero retomar la acertadísima columna de Jorge Zepeda sobre esta situación. A continuación la transcribo íntegra y me gustaría saber quién puede argumentar algo en contra de tan sólidas afirmaciones.
¿Qué hacemos con López Obrador?
Por Jorge Zepeda
Ciertamente no es Hitler o Mussolini, pero es sorprendente la capacidad que tiene López Obrador para provocar ronchas a muchos ciudadanos, particularmente entre los sectores conservadores. Una y otra vez reaccionan de tal manera que terminan por vigorizar la figura pública de El Peje.
El spot de televisión transmitido en horario triple A en que se le compara a Victoriano Huerta, Pinochet y similar calaña por haber ordenado tomar el salón de sesiones de la Cámara, es tan desproporcionado y abusivo que ha resultado contraproducente. Para El Peje ha sido oro molido, pues confirma la noción de que existe una suerte de conspiración de odio en su contra. De verdugo del Congreso ha pasado a ser víctima de la derecha todopoderosa.
No coincido con varias decisiones de López Obrador y me parece que su estilo de liderazgo deja mucho que desear. Pero estoy convencido de que AMLO y las causas que representa son absolutamente indispensables para la salud de la República. Cada vez que el tabasqueño habla en contra de las instituciones y convoca a la movilización, una legión de analistas y comentaristas se queja de su irresponsabilidad y primitivismo político. Como si se tratase de una anomalía trasnochada en una sociedad democrática. “Hay problemas pero estos deben resolverse mediante el diálogo”, se dice; “los bloqueos y tomas de instituciones no caben en una sociedad con Estado de Derecho”, se afirma, con la convicción que sólo podría tener un alemán o un sueco.
El problema es que no vivimos en un Estado de Derecho, ni los problemas se resuelven con el diálogo, salvo que usted pertenezca al 20 por ciento de la población de mayores ingresos. Todos los días miles de mexicanos humildes son víctimas de tribunales y autoridades que operan a favor del poderoso o del que ofrece más. Háblenle del Estado de Derecho a Lydia Cacho, a las víctimas de Ulises Ruiz en Oaxaca, a los campesinos que suplican a un funcionario que ya vendió su caso.
Más que un Estado de Derecho lo que padecemos es “el derecho al Estado” del que gozan algunos sectores privilegiados. ¿Cómo podemos hablar de “someterse al imperio de la ley” cuando los que se enriquecieron con el Fobaproa, el mayor robo en la historia de la Nación, lo hicieron legalmente?La reforma energética ofrece el mejor ejemplo.
Si López Obrador y sus contingentes no hubieran irrumpido con sus sudores y malas maneras (cito a un crítico) la reforma habría sido acordada entre futuros beneficiarios, funcionarios federales y legisladores priistas. Fueron los gritos y sombrerazos, las denuncias fundadas e infundadas de El Peje, lo que obligó a definir esta reforma en un espacio verdaderamente público.
No se si al final de todo esto tendremos una buena reforma, pero estoy convencido de que será mejor de la que podría haberse firmado tras bambalinas.
En todo caso habrá de ser más representativa del sentimiento de la comunidad en su conjunto y mucho menos cupular de la que tenían cocinada. ¿Qué no trata de eso la democracia ? Desde luego, los métodos de AMLO no son democráticos, pero son comprensibles si consideramos que los acuerdos “democráticos” son los que tienen que pasar y ser resueltos por Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa a partir de los intereses muy poco democráticos que ellos representan.
Insisto en que los mexicanos tenemos todo el derecho de desconfiar de la apertura al capital privado, habida cuenta de la cantidad de abusos que han generado privatizaciones y concesiones en el pasado. Eso no significa que debamos satanizarlas per se. Podrían ser la única solución para el quebranto energético que se avecina. Pero el Estado mexicano hasta ahora ha sido incapaz de impedir los excesos y abusos de los grupos privilegiados cada vez que ha abierto al mercado ámbitos de la esfera pública. No es posible encarar la apertura de Pemex sin antes agotar la discusión de las maneras en que habremos de asegurarnos de que no se multipliquen los Carlos Slim o Roberto Hernández, o peor aún, los Bribiescas. Que tome 50 días o 100 ventilar estos asuntos es irrelevante si consideramos lo mucho que está en juego.
Es desagradable ver a los perredistas convertir la tribuna máxima en un tianguis. Pero, bien mirado, es un costo menor si ello obligó a examinar con atención el futuro del petróleo, nada más y nada menos que el mayor patrimonio de este país.
Hay un linchamiento mediático de López Obrador que muchos están “comprando”. Algunos se preguntan qué hacer con esta piedra en el zapato que constituye su movimiento. Yo diría que pese a su retórica y su populismo, López Obrador es imprescindible. No empareja el marcador pero impide la goliza. Lo peor que podemos hacer es pretender que la inconformidad social no existe. ¿Nos parecen de mal gusto sus expresiones? ¿Y de que gusto son las inequidades e injusticias que padece la mitad más pobre del país? ¿Qué creíamos, que iban a votar cada seis años y sentarse a esperar a que llegue un empleo, un abogado honesto o un programa de gobierno?
López Obrador no representa a los verdaderos pobres del país, se dice con frecuencia. Quizá. Pero canaliza la irritación que entre muchos mexicanos genera esa pobreza. Su desconfianza hacia la apertura al capital privado es la desconfianza de muchos. Antes de lincharlo y repudiar sus métodos habría que escuchar lo que nos está tratando de decir esa república olvidada que intenta hacerse presente.
Fuente: jorgezepeda.net
sábado, 19 de abril de 2008
Más de lo que pasa en tierra mientras volamos
miércoles, 16 de abril de 2008
Seguridad aérea en México

El Universal/Nemo Corleone
La Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que con bombo y platillo se ha promocionado, opera sin la visibilidad de los controladores del tránsito aéreo.
“El controlador no ve los aviones, los ve otra persona que está en una torre de control que pusieron adicional, que es el que los saca y los mete de ese espacio, pero el controlador de la torre, el responsable del tránsito aéreo no los ve”, aseguró Gustavo Alcalá Estrada, secretario regional Centro del Sindicato Nacional de Controladores del Tránsito Aéreo (SINACTA).
Entrevistado durante la Conferencia Regional de la Federación Internacional del Transporte, Alcalá manifestó que el AICM ya no es funcional. “Ese edificio que hicieron (la Terminal 2) es un bonito hotel y tiendas, es para lo único para lo que sirve. El problema sigue estando arriba, la saturación (en las operaciones) es tremenda”, destacó.
Explicó que el AICM, a pesar de tener dos pistas de despegues y aterrizajes no puede usar más que una porque no cuentan con la separación necesaria para realizar operaciones simultáneas.
Por lo que, sigue habiendo saturación en las operaciones. “Los controladores de tránsito aéreo ahora están casi a punto de volverse locos porque no alcanzan a ver lo que está pasando en la Terminal 2 porque les estorba el hangar presidencial”.
Destacó que visualmente es un obstáculo e indicó que lo que hicieron fue poner una pequeña torre de control con una persona de ASA (Aeropuertos y Servicios Auxiliares) que va dando las instrucciones. “Suponen que el avión está donde dicen que está (...) Más que estorbar, simplemente no tiene la seguridad, no lo está viendo, está confiando en lo que le dice el otro controlador , que no es controlador, sino que es un radio operador que les dicen”.
Seguridad aérea en tierra
Esta nota me hizo recordar que hubo un piloto de una aerolínea argentina llamado Enrique Piñeyro, que denunció firmemente una serie de prácticas que ponían en gran riesgo a la aviación comercial en ese país. Lo traigo a colación porque desafortunadamente los que utilizamos frecuentemente los aviones para trasladarnos, muchas veces ignoramos todo lo que hay detrás de la operación de aeronaves.
Sería bueno que cuando viajen consulten con su aerolínea las medidas que ésta toma para trasladar con absoluta seguridad a sus pasajeros. Lo importante es que las empresas aeronáuticas se den cuenta que es un tema que sí importa a sus parajeros.
Los invito a que observen este avance de una película que denuncia el caso que recién les platiqué. Está basada en un accidente que se pudo haber evitado.
El 31 de agosto de 1999, un Boeing 737 de la empresa Lapa se estrelló inmediatamente desués de despegar, atravesó una avenida arrasando con todo lo que tenía a su paso y fue a parar contra un paredón. El incendio posterior provocó la muerte de 67 personas. A casi seis años de ocurrida la tragedia, llegó a los cines Whisky Romeo Zulu, un film de Enrique Piñeyro, un ex piloto de LAPA, que reconstruye mediante la ficción la trama de sucesos que desembocó en el accidente aéreo más importante de la historia de la aviación comercial argentina.El título, Whisky Romeo Zulu, hace referencia a la matrícula (WRZ) del avión de Lapa (Líneas Aéreas Privadas Argentinas) que se estrelló en la Costanera. La tragedia fue el disparador de esta película dirigida y protagonizada por el propio Enrique Piñeyro: “Fue traumático ver en cámara lenta cómo ocurría el accidente que yo había puesto por escrito que iba a suceder.”
Lo que pasa en tierra mientras tú estás volando
También sería bueno que observaran este otro avance, de otra película que denunció el sistema tan riesgoso que operaba en Argentina.
miércoles, 9 de abril de 2008
La obsesión de poseer al objeto ¿del amor?
En una inquietante búsqueda de alguna reflexión más concienzuda al respecto y que no se agotara en la mera doxa, me topé con este texto, del cual les comparto un párrafo para provocar su curiosidad. Sería genial que lo leyeran completo. ¡No se asusten! no hay que leer el libro completo, es únicamente un ensayo de algunas páginas. Al fnal deestos párrafos que transcribo, les incluyo la referencia bibliográfica.
"Platón decía del amor que constituye un estado intermedio entre el poseer y el no poseer. Sin embargo, parece que esta sentencia no abarca la totalidad de la esencia del amor, quedándose en la forma de su manifestación externa. No hace justicia a ese amor que afirma: 'si yo te amo, ¿qué te importa a ti?', por lo que sólo puede hacer referencia, por lo tanto, a ese otro amor que muere en la realización de su anhelo.
Situado en el itinerario que va del no poseer al poseer, agotando su esencia en el movimiento hacia la posesión, una vez que el amor ha llegado a "poseer", no puede ser ya el mismo que era antes, no puede ser ya amor, sino que muta su cuota de energía en goce o quizá en hastío. Pero esta consecuencia del amor, entendido como el anhelo de posesión que late en quien no posee, no excluye la posibilidad de que vuelva a surgir en el preciso momento de su ocaso, siguiendo entonces una alternancia rítmica en cuyas cesuras se encuentran los momentos de plenitud. Pero cuando el amor arraiga en los últimos rincones del alma, esta alternancia del poseer y el no poseer describe sólo la faz de su manifestación superficial. La esencia del amor -el deseo no es más que su exteriorización- no puede desaparecer cuando se sacia".
Estas magníficas e ilustrartivas reflexiones son de Georg Simmel, en Sobre la aventura. Ensayos filosóficos. Ediciones Península.
Y ustedes qué opinan de estos procesos de querer poseer al ser amado, más allá de la posesión física.
martes, 8 de abril de 2008
Nuestro maíz está en peligro

Simplemente completa la fecha en el machote de carta, proporciona tu nombre y correo electrónico y participa activamente para hacer ver a las autoridades que estamos al tanto de lo que se decide sobre nuestros alimentos.
http://www.greenpeace.org/mexico/participa-como-ciberactivista/peligra-el-ma-z-mexicano#Scene_1
Historia para comprender a Emilio...
Que la disfruten, y los que ya la vieron, piensen que Emilio es el curita de esta historia...
De elecciones y cosas peores...
miércoles, 2 de abril de 2008
Rapacidad exacerbada con todo por nuestro petróleo
lunes, 24 de marzo de 2008
De pedinches, viene viene, marías, similares y conexos...
Parece increíble la desfachatez que alcanzan en ocasiones, las personas que sin el menor dejo de pudor te solicitan (exigen), dinero. El pretexto es lo de menos: para el “taco”, “una ayuda”, la medicina que hace falta, el pasaje de vuelta al pueblo, para el “centro de asistencia a drogadictos” (que siempre he tenido la curiosidad de saber si la ayuda es para rehabilitarse o para comprar más estupefacientes), para dejarte estacionar, por limpiarte el parabrisas del auto (aunque te dejen todo salpicado el resto del vehículo), y ya sin contar con la mano estirada que ya sin argumentar nada, simplemente te dirige la mirada en actitud de mendicidad. Y luego resuta que el que realmente debería pedir dinero es uno, ya que muchas veces ellos tienen más que uno en la bolsa.El problema viene cuando niegas la asistencia porque entonces, en el menor de los casos te llevas un “que Dios lo bendiga”, cargado de deseo de que sea el mismo satán quien se haga cargo de ti.
Frustrado por la cantidad de voces estirando la mano que te encuentras en cuanto asomas la cabeza de tu casa, acudí a un libro de Xavier Velasco, a quien recordaba haber escrito algo al respecto. Les comparto el texto para que como yo, sientan descargada su conciencia cada vez que nieguen las tan socorridas peticiones-exigencias. Léanlo y verán cuánta razón tiene Xavier al respecto.
Tomado de El Materialismo Histérico. Editorial Alfaguara
Antes que resentir un peso en la conciencia por la omisión de una presunta buena obra que jamás me propuse realizar, me pregunto cómo se atreve usted a confundir a un méndigo con un mendigo. Por más que sea posible ser una y otra cosa al mismo tiempo, distinguimos en éste al que pide caridad, y en aquél, al que sin complejos la niega. No obstante, habiendo en este mundo más mendigos que morralla en nuestros bolsillos, es seguro que hasta el más dadivoso de los mortales habrá de merecer tarde o temprano el sonoro adjetivo: méndigo.
Aún más injustamente, vemos que con frecuencia la franqueza del méndigo es tomada por envidia. ¿Por qué los que no tienen acusan de envidiosos a los que no quieren dar, cuando cualquiera sabe que la envidia no es hija de la tacañería sino de la carencia? ¿No será que los mendigos viven condenados a ser los únicos envidiosos de la historia, mientras que al verdadero méndigo le corresponde sólo la calidad de díscolo?
“¡Hay que compartir!”, rezaba un viejo slogan de Coca-Cola, como queriendo convencernos de comprar más refrescos y poniendo para ello de pretexto una extravagante fraternidad entre méndigos y mendigos. Con lo cual observamos que hasta aquellos que invierten su dinero en quitarnos lo díscolo son a final de cuentas unos méndigos. Puesto que muy dudosamente van a regalarnos sus refrescos, pero insisten en que nosotros regalemos los nuestros. Para que luego, claro, tengamos que comprarles más.
¿Quién es más méndigo: el que invita a repartir lo que no es suyo o el que dice “No, gracias, soy un díscolo con la conciencia limpia”? ¿Qué corrompe más la conciencia y envilece peor el alma, la distraída insolidaridad del insensible o la ambición rayana en ojeriza que le arrebata el sueño al envidioso? ¿No es evidente que el que estira la mano para pedir lo hace a despecho de su dignidad y amor propio, exhibiendo groseramente sus penurias con tal de despertar la generosidad ajena, mientras que quien le niega la caridad por la humana razón de que está juntando sus ahorritos para comprarse un Lamborghini lo hace sinceramente, y hasta diríase, con el corazón en la mano?
Pero no crea que todo esto se lo digo con el ánimo de contradecir sus loables sentimientos filantrópicos. Por experiencia sé que es más fácil resistirse al chantaje taimado de la publicidad que al impulso franquísimo de, por ejemplo, socorrer con billetes y calor humano a una desamparada bailarina de mesa. O sea que quien es díscolo con una mano tiende a ser generoso con la otra. Que lo diga, si no, la esposa desdichada que solloza a solas porque su cónyuge es neón de la calle y pajuela del hogar. Es decir que la luz la reparte en otras partes, y quién sabe si no en diversos hogares, lo cual podrá hacer de él cualquier cosa, mas no un díscolo absoluto, pues de sobra sabemos que los absolutismos difícilmente aceptan la diversidad. Vea, si todavía duda de mis palabras, a esa mujer piadosa que sale de su casa con la frente muy alta porque sus donativos a la iglesia son constantes y cuantiosos. Ahora pregúntele a su cocinera cuándo fue la última vez que la méndiga vieja le subió el sueldo.
Se ha dicho que los ricos son los primeros méndigos, y esto en alguna proporción debe ser cierto. No obstante vea usted, si es que puede, cómo dejan los platos los acaudalados. ¿No es verdad que allí queda la mitad o la totalidad de las espinacas y las papas, que el rechoncho filete raras veces se lo acaban, que a la cocina vuelven panes y tortillas apenas mordisqueados, manoseados o apetecidos? Veamos, en cambio, los restos de la comida de un mendigo: ni siquiera las ratas, animales pobrísimos, hallarán las migajas necesarias para engañar al hambre, pues he aquí que el mendigo se ha encargado de no dejar allí ni su saliva. Dirá usted, con razón, que esto no acusa en el mendigo la existencia de un méndigo, sino en todo caso la supervivencia de un muerto de hambre. Pero yo le respondo, con el seguro apoyo de las ratas, que una cosa no niega la otra: uno puede ser díscolo porque no quiere dar o porque apenas tiene para darse a sí mismo. ¿Ya ve lo que le digo? Méndigos somos todos, la diferencia es pura propaganda.
Seguramente usted, como profesional de la mendicidad, se ha dado cuenta que mi ropa es de marca. Y ya habrá calculado el precio de mi coche. Y hasta se otorgará el gusto malsano de soñar que por una noche duerme en mi casa, rodeado de sirvientes, mesalinas y otros juguetes de alta tecnología. Sin ser yo quién para despertarlo de tan exuberantes ensoñaciones, debo decirle que ninguno de esos placeres me basta para levantarme de la cama antes de la una de la tarde, ni para darme el sueño a media madrugada. Usted, en cambio, sabe que abrir los ojos un poco más tarde supone la monserga de ser importunado por los policías del parque, y habrá días en que es el hambre la que lo hace madrugar. Por eso ahora se siente con la autoridad moral bastante para tacharme de “méndigo envidioso” sólo porque no me ha dado la gana socorrerlo. Es decir, por no querer compartir con usted, que ruge de hambre, algo de mi exquisita inapetencia.
¿Qué me diría usted si yo ahora mismo le pidiera una rebanada de hambre? ¿Se reiría, tal vez? ¿Me consideraría un méndigo desquiciado? ¿Creería que se trata de una estrategma para negarle las monedas que me pide? En uno u otro caso, le aseguro que no podría socorrerme. Puesto que, a diferencia de las riquezas, el hambre no se puede compartir. Y créame que a mí me falta en la misma medida que usted carece de lo supuestamente elemental. Sólo que medio mundo se empeña en socorrer a los hambrientos, mientras por los inapetentes no hay quien levante la voz.
Pongámoslo bien claro: el díscolo soy yo y el envidioso usted. Y como dudo mucho que mi pobre dinero sirva para reparar ninguna de las dos calamidades, lo único que puedo prometerle es que llegando a mi casa pediré que sirvan esa cena abundante y envidiable con la que quizás usted soñará hoy, y trataré de devorarla con el hambre que dice padecer. Así, quedaré libre del 50% de su insulto: seré méndigo pero ya no envidioso. Y puede que mañana se me ocurra repartir unas cuantas monedas entre algunos mendigos que no serán usted, con lo cual quedaré libre del 100% de las responsabilidades que trata de endilgarme. En tanto, espero no le afecte que me acabe de un trago la Coca Cola gélida de la que no me da la gana convidarle ni un méndigo centímetro cúbico.
¿Sabe qué es lo más feo de ser díscolo? Que uno acaba encontrado bienestar en la envidia podrida de los otros. Y yo disfruto enormemente los ojos que usted le echa a mi cartera, a mi reloj, a mi exquisita Coca Cola helada. De manera que ya puede irse en paz: ha hecho su buena obra de este día.
lunes, 17 de marzo de 2008
Ortografía policiaca

viernes, 14 de marzo de 2008
Sociología con cafeína

Vuelvo mi atención al monitor porque el tiempo se termina, tengo que entregar mi trabajo y el efecto del café se me está pasando, mis neuronas se pueden aletargar.. (más)
miércoles, 5 de marzo de 2008
Los beneficios del ser sociólogo


