Sin lugar a dudas las relaciones entre personas y específicamente entre parejas, son un fenómeno que ha suscitado muchísimas reflexiones, canciones, historias, ensayos y tratados.
En una inquietante búsqueda de alguna reflexión más concienzuda al respecto y que no se agotara en la mera doxa, me topé con este texto, del cual les comparto un párrafo para provocar su curiosidad. Sería genial que lo leyeran completo. ¡No se asusten! no hay que leer el libro completo, es únicamente un ensayo de algunas páginas. Al fnal deestos párrafos que transcribo, les incluyo la referencia bibliográfica.
"Platón decía del amor que constituye un estado intermedio entre el poseer y el no poseer. Sin embargo, parece que esta sentencia no abarca la totalidad de la esencia del amor, quedándose en la forma de su manifestación externa. No hace justicia a ese amor que afirma: 'si yo te amo, ¿qué te importa a ti?', por lo que sólo puede hacer referencia, por lo tanto, a ese otro amor que muere en la realización de su anhelo.
Situado en el itinerario que va del no poseer al poseer, agotando su esencia en el movimiento hacia la posesión, una vez que el amor ha llegado a "poseer", no puede ser ya el mismo que era antes, no puede ser ya amor, sino que muta su cuota de energía en goce o quizá en hastío. Pero esta consecuencia del amor, entendido como el anhelo de posesión que late en quien no posee, no excluye la posibilidad de que vuelva a surgir en el preciso momento de su ocaso, siguiendo entonces una alternancia rítmica en cuyas cesuras se encuentran los momentos de plenitud. Pero cuando el amor arraiga en los últimos rincones del alma, esta alternancia del poseer y el no poseer describe sólo la faz de su manifestación superficial. La esencia del amor -el deseo no es más que su exteriorización- no puede desaparecer cuando se sacia".
Estas magníficas e ilustrartivas reflexiones son de Georg Simmel, en Sobre la aventura. Ensayos filosóficos. Ediciones Península.
Y ustedes qué opinan de estos procesos de querer poseer al ser amado, más allá de la posesión física.


