"Las penas con pan son menos" dice el dicho, pero con risas son, indiscutiblemente, mejores.
Para quienes no tienen la dicha (sic) de vivir gobernados por un ebrio lengua larga, pues les comparto estas muestras de que en Jalisco vivimos contentos: no cualquiera tiene la bendición (cardenalicia, léase Juan Sandoval) de tener como gobernante a un payaso, bufón y teporocho que nada le pide a "La Chupitos".
Para aquello interesados en el tema, los invito a visitar el blog de mi querida amiga Elizabeth Rivero, ya que nadie como ella para recopilar lo mejor de lo mejor para reíse y enojarse de las medidas de esta verdadera amenaza para Jalisco.

